Sólo faltaba un nuevo amor para completar el gran momento que está viviendo la protagonista de “Señora del destino”, Susana Vieira (63). Y el uso del pretérito no es casual. La actriz aprovechó el carnaval para hacer público su noviazgo con el empresario Marcelo Silva (35). “Estoy muy feliz, amando con locura. Quiero disfrutar, besar en la boca y permitir encantarme”, dijo ella, que no asumía un romance desde su separación de Carson Gardezabal en 2003, después de 17 años de matrimonio.
“Marcelo y yo nos conocimos hace aproximadamente tres meses, pero lo tenía escondido”, bromea. Discreto, su nuevo amor no para de elogiar a Susana. “Desde la primera vez que Susana y yo nos vimos, me encantó su simpleza. Ella no hace ninguna diferencia entre las personas, habla con todos, los besa y abraza. Su energía es impresionante, difícil de seguir”, dice él, quien en el Sambódromo de Río de Janeiro estuvo todo el tiempo de la mano de la actriz. Y como resultado, Vieira apareció más radiante que de costumbre sobre las pasarelas, en su último desfile después de 11 años en la Escola Grande Rio. Esta vez la comparsa se consagró campeona por segunda vez en el carnaval carioca.
—Su figura es formidable ¿Cuál es su secreto?
—No tengo una fórmula mágica, es necesario tener ganas y un buen cirujano. Me hice una lipoaspiración para hacer “Señora del destino” y me hice otra en noviembre del año pasado. La primera vez bajé 10 kilos, tres en la cirugía y siete al mes siguiente con la dieta. En su momento, mi objetivo era adelgazar rápido porque tenía que empezar a grabar. Ahora fue diferente: me sometí a una lipo modeladora en la que perdí seis kilos y llegué a los 58. Además, hago cinta una hora todas las noches. Si tengo que salir con alguien lo hago más tarde. Eso conlleva un sufrimiento porque muchas veces me da pereza, pero no duermo sin ejercitarme, soy disciplinada.
—¿Se considera una persona sexy?
—Tengo una autoimagen excelente, me siento atractiva de cualquier forma, pero cuido mi forma física porque vivo en un país que tiene una competencia muy grande en relación con la belleza. Soy vanidosa, quiero morir de mini short y rímel. Para que un hombre desee a una mujer, ella tiene que llevar todo bien puesto. El hombre gordo tendrá su mujer toda la vida, igual con el viejo, o pobre... Del rico, entonces, ni hablar. Todas quieren a los ricos. Pero nosotras, mujeres más grandes y ricas, no queremos hombres ricos.
—¿Qué tipo de hombre desea?
—Sexy, para mí, es que tenga buen humor. Además, el hombre tiene que ser un poco rústico. Un hombre demasiado fino no se va a llevar muy bien conmigo, se horrorizaría. En 1985, estuve con Renato Machado, que era un hombre chic, serio, que entendía sobre vinos, me llevó a escuchar ópera en Milán. El es muy bueno, fuimos felices juntos, pero él me decía que me quedara quieta cuando yo empezaba a silbar para acompañar a los tenores y sopranos. Entonces conocí a mi ex marido, Carson, que hacía motocross. No existe nada más sexy que las botas de motocross sucias con barro.
Fotos: CARAS BRASIL
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Con un optimismo elogiable,
la actriz le sonríe al paso
de los años y es un ejemplo
de vitalidad. A sus 63 años
está en pareja con un hombre
28 años menor que ella y
asegura que ama con locura.
“Soy vanidosa, quiero morir en mini short y
rímel. Una mujer debe llevar todo bien puesto”.
Su figura llama la atención
de los curiosos que espían
los paradisíacos espacios
de la isla. La simplicidad
es su secreto, ése que
revela en cada movimiento
y en su profunda sonrisa.
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