Cruzar la cordillera
de seguro será para ella un acto tan natural como compatibilizar
ciertos localismos chilenos y argentinos, en el momento en
que comience a hablar. Algo más de dos meses pasaron
desde su nacimiento, y aunque, hasta el momento, no figuraba
en la lista de prioridades de sus padres, Blanca Vicuña
visitó la patria materna. Consecuente, o no, con el
dicho que asegura que todo niño viene al mundo con
un pan debajo del brazo, Benjamín Vicuña (27)
llegó al país para iniciar las negociaciones
que, próximamente, lo dispararán como figura
estelar en la televisión nacional. A la incondicional
compañía de su mujer, se sumó la necesidad
de continuar con eternos trámites legales, y Carolina
Ardohain (27) supo sacar provecho del tiempo en el expectante
regreso a su tierra, luego de una larga radicación
en el país transandino.
Sábado, 12:40. Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Auxiliada por la chilena Sara Sarabia, abnegada nurse de la
pequeña Blanca, la familia Vicuña arribó
en un vuelo de Aerolíneas Argentinas procedente de
Santiago de Chile.
13:45. Puerto Madero. Tan celosamente como los padres de la
niña preservaban su rostro, dos guardaespaldas procuraron
la seguridad de la familia hasta las mismas puertas del hotel
Madero Sofitel. Ni bien realizado el check in, ambos robustos
protectores abandonaron el destino en un remise. Uno de ellos,
Federico Perroti, solía ser el custodio personal que
le asignaba su ex marido, Martín Barrantes, y jefe
de operativos en la boda de ambos. La reserva de una de las
habitaciones superiores del cuarto piso con vista al frente,
hecha desde Chile, no registró requisitos especiales
y la estadía fue catalogada por los empleados como
“de muy bajo perfil”.
18:45. Carolina, con Blanca en brazos, y en compañía
de su booker de Dotto Models, Gastón, salió
en dirección al salón del estilista Sergio Lamensa,
en busca de la iluminación perdida durante el embarazo,
la acentuación de su tono castaño y un ligero
corte de largo. “No me despego
de Blanquita. Mi hija me llena de orgullo y me acompaña
en esta nueva y maravillosa etapa de mi vida. Siento una enorme
felicidad con este nuevo papel de mamá -dijo Pampita-.
2006 ha sido un gran año para nosotros, y nada me gustaría
más que regresar al país con un buen trabajo”,
agregó la modelo.
Al cabo de tres horas, Carolina salió del estudio de
Barrio Norte. Minutos más tarde, la familia volvió
a reunirse en Palermo para comer en Casa Cruz, el restaurante
del empresario Juan Santa Cruz, compatriota de Vicuña.
Marchó un lenguado para la pampeana.
Desde el parto, Ardohain se propuso recuperar su figura, aunque
no difiere tanto de la original. Por las mañanas, y
luego de amamantar a su pequeña, la modelo mantiene
una rutina diaria de fitness, diseñada por ella misma,
con la finalidad de tonificar el cuerpo, en especial el área
abdominal. Según sus allegados, Carolina corre compulsivamente
sobre una cinta que compró días después
de producirse el nacimiento de Blanca. El ejercicio diario
se complementa con una rigurosa dieta basada en la ingesta
de fibras y proteínas: huevos y ensaladas verdes para
el almuerzo y la comida.
Domingo. 12:53, “el Benja”, Carolina, Blanca y
la niñera dejaron Puerto Madero para dar un paseo por
las calles de San Telmo. Salieron del garaje del hotel en
un Honda Hit metalizado, provisto por Pancho Dotto para que
su modelo se movilice mientras dure su estadía en Buenos
Aires.
No escaparon del típico circuito dominguero en el ecléctico
barrio porteño. Caminaron sin prisa por calle Defensa.
“Estamos felices de hallarnos aquí, la Argentina
nos ha recibido con mucho cariño y nos cuesta despedirnos”,
deslizó Vicuña.
Varios fueron los puestos que visitaron, en particular aquellos
dedicados a los colgantes, collares y pulseras. Pero hubo
algo que pudo más que cualquier artesanía y
desde la vidriera logró captar la atención de
Vicuña. Sin titubear, y con Blanca en un portaenfant
sujeta al cuerpo de su padre, entraron en uno de los más
de 260 anticuarios. El objeto de deseo del actor chileno fue
un exquisito juego de té alemán, estilo art
decó, en metal plateado valuado en $1.300. El sabor
de lo añejo sedujo demasiado al matrimonio y, en el
envión de consumo, también adquirieron en aquel
local una lámpara de estilo. Ni bien guardaron las
bolsas con las nuevas adquisiciones en el baúl del
auto, el grupo entró en el restaurante/parrilla “El
viejo Gómez”, en busca del sabor de la carne
argentina. Asado para Vicuña y ensalada para Pampita,
y una vez finalizada la sobremesa, regresaron al hotel. Ya
había caído la noche, y con ella la reunión
que Benjamín mantendría con los directivos de
Underground, la prestigiosa productora de televisión,
presidida por Sebastián Ortega, y generadora de El
tiempo no para, entre otros destacados ciclos.
18:45. Ortega y Pablo Culell, director de producción
de la compañía, fueron recibidos por Vicuña
en el lobby del hotel. Luego de la presentación oficial
de la beba y su mujer, los tres se sentaron a darle forma
a Lola, el ciclo televisivo que el chileno protagonizará
junto a la actriz Nancy Dupláa. Aún sin canal,
pero disputado por los dos más importantes, el proyecto
se encuentra en la instancia “piloto”. Al equipo
se sumó la vestuarista, para la prueba de vestuario,
y el director de lo que, sin duda, será uno de los
unitarios más destacados. Estipulado el horario de
grabación del demo, los productores abandonaron Puerto
Madero. Mientras tanto, Carolina y Blanca esperaban por papá
en la habitación del cuarto piso.
Aunque menos urgente, otro objetivo se sumó a esta
visita. Para continuar con la tarea de impulsar el arte más
allá de cualquier frontera, y al igual que lo ha hecho
en compañía de su amigo personal, colega y compatriota,
Gonzalo Valenzuela, en el barrio Bellavista de Santiago de
Chile, Vicuña busca casonas en la zona de Palermo Viejo.
La idea de fundar un segundo Centro Cultural Mori, versión
porteña, mantiene el entusiasmo de la dupla que se
encuentra en plena búsqueda de un socio argentino.
Requisito: que sea actor.
22:30. Una bocanada de aire e intimidad trajo la noche del
domingo. Blanca no tardó en dormirse bajo la supervisión
de su niñera, y la pareja salió a solas, al
menos lo que duró el trayecto desde el hotel a la casa
de Steffi Novillo, amiga y maquilladora personal de Carolina,
para celebrar con ella su cumpleaños. Regresaron al
hotel cuarenta y cinco minutos pasada la una de la madrugada.
Lunes de 13:00 a 18:00 y martes 08:00 a 17:00, marcó
el schedule de grabación del trailer de Lola en las
oficinas del cuarto piso del dock blanco, sobre la calle Alicia
Moreau de Justo, en Puerto Madero. Allí Vicuña
conoció a Nancy Dupláa, y se rodaron las primeras
escenas. Fernán Mirás, Claribel Medina, Luciano
Castro y Lola Berthet fueron los actores que acompañaron
a la pareja de ficción. El elenco comenzará
el rodaje en el mes de octubre.
Martes, 18:00. Benjamín Vicuña se despidió
de Blanca y de su mujer para estar presente en la fiesta de
lanzamiento del unitario “HyT” (Huaiquiman y Tolosa)
que graba para la televisión chilena. La familia volverá
a reunirse el próximo viernes 28, cuando Carolina y
Blanca se despidan de Buenos Aires y emprendan rumbo más
allá de la cordillera.
Por Sebastián Soldano | Fotos L.
SZAJMAN/PERFIL |
Por primera vez después del nacimiento de
Blanca, de tres meses, la modelo y Benjamín Vicuña vinieron
de Chile para pasar unos días en Buenos Aires.
Se alojaron en un hotel de Puerto Madero,
pasearon por San Telmo y visitaron amigos. El motivo del viaje:
Un contrato que lanzará a Benjmín como estrella de la TV nacional.
Durante su estadía, y siempre en compañía
de su hija, Pampita pasó casi cuatro horas en el estudio de
su estilista donde decidió hacer un sutil cambio de look.
Acentuó el tono castaño de su pelo, lo iluminó y cortó algunos
centímetros.
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